La crisis actual financiera sigue dejando una verdad al descubierto. Las cabezas de las mujeres aún continúan teniendo precio. El precio es muy bajo mientras el costo para la humanidad es altísimo. Los cuerpos de las mujeres son robados, esclavizados y explotados día a día por causa de las inescrupulosas redes y mafias que trafican con seres humanos. De esta manera, se comprueba que no importa la edad, la procedencia o los rasgos físicos, ya que cualquier mujer es susceptible de ser explotada sexualmente. Los cuerpos femeninos son diseccionados continuamente en las publicidades y la comunicación social. Así, se crea un sustento que legitima la compra y venta de mujeres en el mundo. El sistema completa su perversión cuando existe otro ser humano, en este caso un hombre, que "consume" a otra persona convirtiéndola nuevamente en el mismo objeto del que había sido víctima cuando la publicidad quería vender un coche o una cerveza. Paradójicamente, Ninguna mujer nace para ser puta (como sostiene el colectivo Mujeres creando de Bolivia) y sin embargo existe una legitimación social difícil de desterrar que admite exactamente lo contrario.
Por eso, este Proyecto denominado "Cortá por lo sano" intenta desbaratar a través de la construcción colectiva de una obra de arte de carácter social, el discurso que justifica la posesión del cuerpo femenino. "Corta por lo sano" es un trabajo que apunta a establecer que la prioridad es que las mujeres y fundamentalmente los hombres comprendamos que una sociedad nunca será sana mientras haya seres humanos vendidos y otros que los compren.
Esta acción consistió en desarrollar la siguiente idea: fabricar miles de metros de cinta extensible con recortes de páginas de aviso de sexo de los periódicos, revistas, publicidad diversa, etc. Las cintas se confeccionaron con cinta de embalaje trasparente, sobre la que se pegaron recortes de anuncios.
Cada determinada cantidad de metros (calcularado en base a las medidas del espacio a intervenir: calle, parque, Plaza, etc.), se colocaron palabras impresas sobre papel blanco y claramente legibles. Palabras como : autoestima, igualdad, paridad, empoderamiento, respeto, amor, libertad, justicia, felicidad, ternura, coeducación, salud, etc.
La acción consistió en fabricar los metros necesarios para la intervención y con dichas cintas, entrelazar, entretejer laberintos de diferentes maneras: en círculos concéntricos (a modo de pequeñas escenas de crimen cercadas), o como redes que obstaculizan el paso, entrecruzándose entre sí.
En esos laberintos, se vieron con claridad los fragmentos de anuncios de sexo y cada "x" cantidad de metros, determinada por la proporción de la superficie a intervenir, se vieron las palabras antídoto colocamos. De ese modo, las personas pudieron relacionar la explotación sexual, la prostitución, la publicidad sexista, etc., con el discurso patriarcal sobre las mujeres, que construye una especie de laberinto, algo que impide el paso, el crecimiento igualitario de las mujeres. Las palabras representan la posibilidad de ejercer acciones para romper la estructura laberíntica: por ahí debemos cortar para deshacer esas superestructuras, "cortar por lo sano".
Materiales: cinta de embalaje trasparente, metros determinados por el tamaño de la superficie a intervenir. Recortes de periódicos, revistas, publicidad de explotación sexual y contenido sexista. Tijeras, voluntarias y voluntarios.
"Corta por lo sano", es un proyecto que nació con la intención de continuarse durante un tiempo indeterminado, en diferentes lugares y por diferentes colectivos.
Comenzó en la ciudad de Rosario, Argentina el 25 de noviembre de 2008 coordinada por el Grupo de Investigación sobre Trata de Mujeres y Niñas en Argentina (con la coordinación de Micaela Fernández Darriba, Marina Gutiérrez y Mariaconcetta Patti ) perteneciente a la Universidad de Buenos Aires, la Revista Virtual de Xénero, Foeminas, (Ayuntamiento de Lugo, Galicia, España), el Centro de Investigación y Acción en Derechos Humanos y Desarrollo (CIADHUD), y la Secretaría de Extensión y Relaciones de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. También se realizó esta acción en las ciudades de Santa Fe y Posadas en Argentina y en Providencia, Chile.